España sigue los pasos de Nueva Zelanda. A propuesta de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso de los Diputados, el Gobierno retirará en un plazo de tres años los 350 millones de bombillas incandescentes que actualmente iluminan los hogares españoles.
Esta medida permitirá ahorrar más de un 3% de la electricidad que se consume actualmente en España. Y, para los hogares, supondrá una medial 20% de su factura eléctrica.
Para sustituir las 25 bombillas incandescentes que de media hay en cada casa, un familia tendrá que invertir alrededor de 250 euros. Por este motivo, las familias recibirán ayudas para adquirir lámparas compactas fluorescentes (bombillas de bajo consumo) y lámparas halógenas de bajo voltaje.
Leído en: El País.